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03/04/2008

A cerca de la ultima reflexion de Fidel

Una vez mas nuestro comandante alza su pluma y hace volar sus ideas , y como siempre lo hace ,esta vez lo hace en homenaje a nuestros médicos bien nombrados "héroes ".

Este 26 de marzo regresó invicto a nuestros pais el Destacamento del Contingente Henry Reeve que prestó servicios de emergencia en Perú con un sentido de pertenencia social inmenso, sin ningun interes que no fuese el de salvar todas las vidas posibles y casi las que eran imposibles, asi son nuestros medicos , asi somos los cubanos incondicionales por naturaleza. El terremoto se produjo el 15 de agosto del 2007. Su intensidad fue de 7,9 grados en la escala Richter. El destacamento arribó al Cuzco el 18 de agosto. Prestarían sus servicios durante dos meses, que claro estaban en completa disposicion si habia que entregar mas de su tiempo estaban seguros de que lo harian solo por satisfaccion propia , eran incapaces de regresar mientras hubiese un herido o una vida pendiente.

Realizaron 153 292 consultas, entre ellas 65 299 en los propios hogares de los pacientes. Estuvieron en Perú hasta el 25 de marzo de 2008, siete meses y siete días. Al mando del destacamento viajó el doctor Juan Carlos Dupuy Núñez, responsable del Contingente Henry Reeve cuando se creó el 19 de septiembre de 2005, jefe también de la Brigada Médica en Pakistán se le otrorgo esta responsabilidad por su increible capacidad de dirigir y eficaz humanismo. Varios de los miembros del destacamento laboraron en Pakistán e Indonesia. Ni uno solo de los 77 hombres y mujeres dejó de cumplir su deber.

Han escrito con letras de oro páginas imborrables en la historia. Contra esa dignidad y conciencia se estrellan las melladas armas del imperialismo.Dada la gratitud y reconocimiento del pueblo peruano, no fue moralmente posible partir de ese país sin que otros miembros del Contingente viajaran a prestar sus servicios todos fueron sustituidos por otros medicos que estan dispuestos ha hacer un trabajo tan bueno o mejor del que ellos realizaron

03/04/2008 14:03 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

18/03/2008

Acerca de lo que dijo Fidel

Una vez más el siempre líder de la Revolución cubana nos deleitó en este artículo con su elocuente manera de pensar e interpretar. Sin duda la ausencia de Fidel en la presidencia de la República de Cuba no es para nada un hecho que haya sorprendido a algún cubano, puesto que el pueblo está del lado de la Revolución y no pierde las esperanzas de vivir en la América soñada por Martí,¨Con todos y para el bien de todos ¨
18/03/2008 14:34 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

El viaje triunfal

Las agencias cablegráficas transmitieron rápido. Las noticias no son risibles, pero sí irónicas. Cada cual dijo lo suyo. Hubo competencia, es decir, compitieron. También llegaron imágenes fílmicas de Dick Cheney, el autor intelectual, y su discípulo McCain; aparecen disciplinadamente entre numerosas personas, en una especie de aula con asientos sencillos, en la que se encuentran todo tipo de jefes entrenados en el arte de matar. Utilizaré frases simples y algunas opiniones de alumnos, profesores, reporteros e instituciones que reflejan la cruda realidad.

Del propio discurso de Cheney, transmitido por la omnipresente CNN, se tomaron las siguientes palabras:

"Hemos progresado en el frente de seguridad, pero también en el gobierno."

"Cuando uno viene aquí, después de varios años, y uno ve cómo se han desenvuelto los acontecimientos —de hecho esta semana es el quinto aniversario desde que lanzamos la guerra en marzo de 2003—, muchas cosas buenas han pasado y no solamente en los últimos 15 meses."

"El nivel de violencia y de bajas militares así como de civiles ha bajado muchísimo, así que eso ha sido un gran éxito."

"Han sido años difíciles pero hemos tenido éxito en lo que hemos hecho y ha valido la pena el esfuerzo."

"Me alegro de estar aquí, y estoy muy contento de regresar a Washington la próxima semana para informarle al Presidente acerca del importante progreso que hemos logrado en Iraq."

Respondiendo una pregunta, dijo:

"Yo creo que el hecho de que el Presidente tomó la decisión que tomó hace más de un año, de no reducir nuestros niveles de fuerzas en Iraq sino más bien aumentarlos y agregar cinco unidades de combate, eso descarta cualquier noción de que ya sea aquí, en Iraq, o en la región, la gente podría esperar que nos vayamos."

"La gente está convencida de que nosotros estamos aquí para quedarnos y terminar la misión."

"Tenemos el beneficio de un año de éxitos. Yo creo que los estadounidenses pueden hablar de que lo que está sucediendo en Iraq es un éxito."

A las 9:50 a.m., se interrumpe la transmisión para dar paso a un reporte sobre las palabras de Bush sobre el estado de la economía.

"En este momento estamos lidiando con una situación difícil", declaró el Presidente.

Se interrumpe de nuevo la transmisión y el reportero agrega que "el presidente Bush dijo que Estados Unidos está controlando la situación de la economía, que está en crisis, aunque todo está bajo control. Por lo menos esas fueron las palabras del Presidente estadounidense".

En ese momento, Alan Greenspan publicaba en el Financial Times, "La actual crisis financiera en Estados Unidos será juzgada como la más grave desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Esta crisis dejará numerosas víctimas." Súmesele que, mientras Bush hablaba, el oro alcanzaba un precio de 1 023.68 dólares la onza troy y 112 dólares el barril de petróleo.

Las noticias se acumulan.

"Lunes 17 de marzo de 2008. Millones de iraquíes tienen poco o ningún acceso a agua potable o servicios médicos y sanitarios cinco años después de la invasión encabezada por Estados Unidos, según informe de la Cruz Roja", transmite BBC Mundo y continúa:

"La situación humanitaria en Iraq está entre las más críticas del mundo."

"Millones de personas están abandonadas a su suerte."

"Algunas familias gastan un tercio de su salario promedio mensual de 150 dólares en comprar agua potable."

"Los servicios médicos en Iraq están ahora en peor estado que nunca y los servicios disponibles son demasiado caros."

"Los hospitales de Iraq carecen de personal calificado y de medicinas básicas, los hospitales públicos tienen sólo 30 mil camas cuando se necesitan 80 mil."

"Muchos de los muertos en el actual estado de violencia no han sido jamás identificados."

"El hecho de que haya más seguridad en algunas partes de Iraq no debe distraer la atención de la situación extrema que viven millones de personas que, esencialmente, fueron abandonadas a su suerte."

Un informe de Amnistía Internacional, divulgado por DPA, advierte:

"Las violaciones de los derechos humanos son una constante en todo el país, donde millones de iraquíes dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir."

"Se han invertido millones de dólares en seguridad, pero dos de cada tres iraquíes todavía no tienen acceso a agua potable y casi uno de cada tres —unos ocho millones de personas— depende de la ayuda de emergencia."

"No se sabe con certeza el número exacto de personas asesinadas en Iraq desde la invasión estadounidense en marzo de 2003."

"Los juicios que se llevan a cabo son habitualmente injustos, con confesiones de culpabilidad presuntamente obtenidas bajo tortura."

Por otra parte, la agencia ANSA informa:

"El vicepresidente estadounidense Dick Cheney se reunió hoy en Bagdad con el primer ministro iraquí Nuri Al Maliki, al tiempo que una serie de explosiones sacudieron la capital iraquí causando al menos dos muertos y varios heridos."

"Cheney se reunió, además, con el candidato republicano para las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre, John McCain, quien llegó el domingo, también sorpresivamente, a Iraq."

"Poco después del arribo de Cheney, se registró en el centro de Bagdad una violenta explosión, al parecer un disparo de mortero lanzado contra la Zona Verde de máxima seguridad de la capital, donde están ubicadas las embajadas y los principales edificios gubernamentales."

"El general Kassim Atta, portavoz de las operaciones de seguridad en Bagdad, declaró que una tercera bomba estalló hoy contra un automóvil civil en la plaza de Tahariyat, en la zona central del barrio Karrada, provocando la muerte de un civil y tres heridos."

La agencia norteamericana AP da cuenta de que:

"Explosiones estremecieron esta capital el lunes durante la visita del virtual candidato presidencial republicano y del vicepresidente Dick Cheney."

"Helicópteros artillados sobrevolaron el centro de Bagdad y la fortificada Zona Verde, donde se halla la sede del gobierno iraquí y las embajadas de Estados Unidos y de Gran Bretaña, pero no hubo detalles iniciales sobre la causa de las explosiones."

"El vicepresidente realiza su tercera visita a Iraq, donde Estados Unidos tiene una fuerza de 160 mil soldados y ha sufrido la muerte de casi cuatro mil efectivos."

"McCain, quien ha apostado su futuro político a un éxito militar de Estados Unidos en Iraq, se reunió el lunes con el primer ministro Nuri Al Maliki, poco antes de que el líder iraquí iniciara conversaciones separadas con Cheney."

"Al Maliki dijo que él y el vicepresidente discutieron las actuales negociaciones sobre un acuerdo de seguridad a largo plazo entre ambos países."

"La embajada de Estados Unidos en Bagdad dijo que no podía confirmar versiones de que la Zona Verde había sido atacada con cohetes tras la llegada de Cheney."

Más adelante DPA informa y amplía:

"Un atentado triple causó hoy la muerte a dos personas e hirió a otras siete en la capital iraquí, Bagdad, horas después de la llegada por sorpresa del vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney."

"La primera bomba explotó contra una patrulla de la policía en el barrio occidental de Mansur. Un agente murió y otro resultó herido."

"Una segunda explosión en el barrio de Zayuna causó heridas a tres civiles, en tanto que en el centro de la ciudad un civil perdió la vida y otros tres resultaron heridos, informó el general Kassim Atta."

Pero no fue sólo en la capital iraquí:

"A 42 víctimas mortales y 58 heridos se elevó el número de víctimas en uno de los atentados en Kerbala, a 110 kilómetros de Bagdad", comunicó la EFE.

En otro despacho añadía que era "un atentado suicida perpetrado por una mujer que detonó la carga explosiva que llevaba adosada al cuerpo."

"Entre 25 y 36 muertos y decenas de heridos causó hoy un atentado suicida", reportó por su parte ANSA.

Con estos datos, que se incrementan por hora, lo de Cheney, ¿fue o no un viaje triunfal?

 

 

 

 

 

Fidel Castro Ruz
17 de marzo de 2008
8 y 17 p.m.

18/03/2008 14:28 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

16/01/2008

Regalo de Reyes

Los cables lo anunciaron con anterioridad. El 6 de Enero se conocía que Bush marchaba hacia el Medio Oriente tan pronto terminara su cristiano descanso de Navidad. Iba a las tierras de los musulmanes, de otra religión y cultura a la que los europeos, convertidos al cristianismo, declararon la guerra, por infieles, en el siglo XI de nuestra era.

Los propios cristianos se mataron entre ellos, tanto por motivos religiosos como por intereses nacionales. Todo parecía ya superado por la historia. Quedaban las creencias religiosas que debían respetarse, y sus leyendas y tradiciones, fueran o no cristianas. En este lado del Atlántico, como en muchas otras partes del mundo, los niños esperaban ansiosos cada 6 de Enero buscando hierbas suficientes para los camellos de los Reyes Magos. Yo mismo participé de esas esperanzas durante los primeros años de mi vida pidiéndoles lo imposible a los afortunados Reyes, con las mismas ilusiones que algunos compatriotas esperan milagros de nuestra porfiada y digna Revolución.

No disfruto de la capacidad física necesaria para hablarles directamente a los vecinos del municipio donde me postularon para las elecciones del próximo domingo. Hago lo que puedo: escribo. Constituye para mí una experiencia nueva: no es lo mismo hablar que escribir. Hoy, que dispongo de más tiempo para informarme y meditar sobre lo que veo, apenas me alcanza para escribir.

Lo bueno se espera, lo malo sorprende y desmoraliza. Estar preparado para lo peor, es la única forma de prepararse para lo mejor.

Parece irreal ver a Bush, el conquistador de materias primas y recursos energéticos de otros pueblos, trazando pautas al mundo sin importarle cuántos cientos de miles o millones de personas mueren y cuántas cárceles clandestinas y centros de torturas deben crearse para alcanzar sus objetivos. "Sesenta o más rincones del mundo" deben esperar ataques preventivos y sorpresivos. No cerremos los ojos, Cuba es uno de esos oscuros rincones. Así lo dijo textualmente el jefe del imperio y lo he advertido a la comunidad internacional más de una vez.

En Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, a pocas millas de Irán, la AP informa que "El presidente estadounidense George W. Bush dijo el domingo que Irán está amenazando la seguridad del mundo, y que Estados Unidos y sus aliados árabes deben unirse para confrontar el peligro antes de que sea demasiado tarde.

"Bush acusó al gobierno de Teherán de financiar a terroristas, socavar la paz en el Líbano, y enviar armas a la milicia religiosa afgana Talibán. Añadió que Irán intenta intimidar a sus vecinos con una retórica alarmante, desafía a las Naciones Unidas y desestabiliza a la región en su totalidad al negarse a aclarar las intenciones de su programa nuclear."

"’Las acciones de Irán amenazan la seguridad de las naciones en todas partes’ dijo Bush. Por lo tanto Estados Unidos está fortaleciendo nuestros compromisos de seguridad de larga data con nuestros amigos en el Golfo Pérsico y convocando a sus amigos para enfrentar este peligro."

"Bush habló en el hotel Emirates Palace, construido a un costo de 3.000 millones de dólares y donde una suite cuesta 2.450 dólares por noche. Tiene un kilómetro de largo y una playa de arena blanca de 1,3 kilómetros de largo. Según Steven Pike, un vocero de la embajada de Estados Unidos en los Emiratos Árabes Unidos, cada grano de la arena de esa playa fue importado de Argelia."

Todo el mundo sabe que él quiere la guerra contra Irán, es su guerra. Promete, además, que las tropas norteamericanas permanecerán por lo menos 10 años más en Irak.

Lo peor es la incapacidad de rectificación de los principales candidatos de los dos partidos llamados a sucederlo. Ninguno se atreve a rozar con el pétalo de una rosa esa práctica imperial, con el pretexto de luchar contra el terrorismo, engendrado por el propio sistema y su colosal e insostenible consumismo, pretendiendo lo imposible: crecimiento sostenido, empleo pleno y sin inflación.

No fueron esos los sueños de Martin Luther King, Malcolm X y Abraham Lincoln, ni de ninguno de los grandes soñadores que la humanidad tuvo a lo largo de su azarosa historia.

Quien disponga de tiempo para leer y analizar las noticias que llegan por Internet, cables y libros, puede comprobar las contradicciones a que ha sido conducido el mundo.

En un artículo publicado por El País, órgano español de prensa bastante leído, se aborda el tema de los precios de los alimentos y el combustible. Suscrito por Paul Kennedy, profesor de Historia y director de Estudios Internacionales de Seguridad en la Universidad de Yale, uno de los intelectuales más influyentes en ese país, éste afirma que "el petróleo es el mayor elemento de dependencia que tiene Estados Unidos respecto a fuerzas externas."

"A mediados del siglo XVIII, Gran Bretaña poseía la mayor industria de construcción de veleros del mundo. Sin embargo, al mismo tiempo que sus astilleros lanzaban cientos e incluso miles de veleros al año, unos inventores ingleses estaban creando la máquina de vapor, que producía enormes cantidades de energía garantizada por los yacimientos especialmente bituminosos del sur de Gales. El motor de vapor y el carbón impulsaron el desarrollo del imperio británico durante otros 150 años."

Más adelante señalaba el punto de vista que más nos interesa: la interconexión cada vez mayor entre el petróleo y los alimentos. Las razones son bien sabidas: la enorme demanda energética entre las grandes economías asiáticas y la incapacidad de los países más ricos ?Estados Unidos, Japón y Europa? de reducir su consumo.

"Pero la demanda mundial de soja también está disparándose, debido sobre todo al aumento del consumo en Asia. Las decenas de millones de cerdos que hay en China devoran una increíble cantidad de soja al año. Los precios futuros de la soja son un 80% superiores este año (diciembre de 2007) a los del año pasado (2006)."

"Nadie puede estar seguro, pero lo lógico es que el crecimiento continuo de la población mundial y el aumento de las rentas reales para más de 2 000 millones de personas en los últimos años se traduzcan en una demanda cada vez mayor de proteínas ?más carne de vacuno, más cerdo, más pollo, más pescado? y, por tanto, más cereal para alimentar a los animales."

El profesor de Yale podía haber añadido: más huevo y más leche, ya que sus producciones requieren considerables cantidades de pienso. Pero un poco más adelante alude a un artículo publicado en The Economist, principal órgano de las finanzas europeas, calificándolo de "excelente, muy detallado y aterrador", titulado El fin de la comida barata. "La revista comenzó su índice de precios de los alimentos nada menos que en 1845. EI índice de precios de los alimentos es el más alto en 162 años," afirma.

Brasil, que se autoabastece ya de combustible y posee abundantes reservas, sin duda escapará de ese dilema. Erigido sobre una meseta que fluctúa entre 300 y 900 metros de altura, posee 77 veces la superficie de Cuba. Esa hermana república disfruta tres climas diferentes. Se cultivan allí casi todos los alimentos. No padece ciclones tropicales. Unida a la Argentina, podrían ser tablas de salvación para los pueblos de América Latina y el Caribe, incluido México, aunque nunca garantía de seguridad para éstos, porque están a merced de un imperio que no admite esa unión.

La escritura, como muchas personas saben, es un instrumento de expresión que carece de la rapidez, el tono
y la mímica del lenguaje hablado, que no utiliza signos. Emplea varias veces más del escaso tiempo disponible. Escribir tiene la ventaja de poder hacerlo a cualquier hora del día y de la noche, pero no sabes quiénes van a leerlo, muy pocos pueden resistir la tentación de mejorarlo, incluir lo que no dijo y tachar parte de lo dicho; a veces
sientes el deseo de echarlo al cesto por no tener al interlocutor delante. Toda mi vida lo que hice fue transmitir ideas sobre los sucesos tal como los veía, desde
la más oscura ignorancia hasta hoy en que dispongo de más tiempo y posibilidades de observar los crímenes que se cometen con nuestro planeta y nuestra especie.

A los revolucionarios más jóvenes, especialmente, recomiendo exigencia máxima y disciplina férrea, sin ambición de poder, autosuficiencia, ni vanaglorias. Cuidarse de métodos y mecanismos burocráticos. No caer en simples consignas. Ver en los procedimientos burocráticos el peor obstáculo. Usar la ciencia y la computación sin caer en lenguaje tecnicista e ininteligible de élites especializadas. Sed de saber, constancia, ejercicios físicos y también mentales.

En la nueva era que vivimos, el capitalismo no sirve ni como instrumento. Es como un árbol con raíces podridas del que sólo brotan las peores formas de individualismo, corrupción y desigualdad. Tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o su inteligencia.

Si hemos universalizado los estudios superiores, debemos universalizar el trabajo físico simple, que ayuda por lo menos a realizar parte de las infinitas inversiones que todos demandan, cual si existiera una enorme reserva de divisas y de fuerza de trabajo. Cuídense en especial de los que inventan empresas del Estado con cualquier pretexto y administran después las fáciles ganancias cual si hubiesen sido capitalistas toda la vida, sembrando egoísmo y privilegios.

Mientras no se tome conciencia de esas realidades, ningún esfuerzo puede realizarse para "impedir a tiempo", como diría Martí, que el imperio al que vio surgir por haber vivido en sus entrañas, destroce los destinos de la humanidad.

Ser dialécticos y creadores. No hay otra alternativa posible.

Agradezcamos a Bush su papel de Rey Mago visitando el lugar donde nació el hijo del carpintero José, si alguien conoce el lugar exacto del humilde pesebre donde el Nazareno vino al mundo. El jefe del imperio lleva como regalo, esta vez, decenas de miles de millones de dólares a los países árabes para comprar armas que emanan del complejo militar industrial, y al mismo tiempo dos dólares por cada uno de los que suministra a éstos para armar al estado de Israel, donde la agencia de Naciones Unidas que aborda el tema asegura que 3,5 millones de palestinos han sido privados de sus derechos o expulsados de ese territorio.

Su instrumento obsesivo es amenazar al mundo con una guerra nuclear. Sólo él es capaz de portar ese Regalo de Reyes.

Fidel Castro Ruz

14 de enero de 2008

7 y 12 p.m.

16/01/2008 09:15 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

Nueva Reflexión del Comandante Fidel Castro

Los cables lo anunciaron con anterioridad. El 6 de Enero se conocía que Bush marchaba hacia el Medio Oriente tan pronto terminara su cristiano descanso de Navidad. Iba a las tierras de los musulmanes, de otra religión y cultura a la que los europeos, convertidos al cristianismo, declararon la guerra, por infieles, en el siglo XI de nuestra era.
Así comenzó la nueva reflexión hecha por Fidel el pasado 14 de enero de 2008. El comandante Fidel dejó muy claras las intenciones del presidente norteamericano en esta visita al Medio Oriente. A continuación presento el artículo escrito por el líder de la Revolución. 

16/01/2008 09:03 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

08/01/2008

Nuevas Reflexiones del Comandante Fidel Castro

Me refiero a una mujer chilena, Elena Pedraza, especialista de alto nivel en rehabilitación. Hace más de 40 años realizó su primera visita a Cuba. Allende, médico de profesión, no era todavía Presidente de Chile. La Revolución Cubana no había cumplido 8 años, pero formaba maestros, médicos, fisioterapeutas y especialistas en salud a toda máquina.

Esta reflexión la escribo, en parte, como una síntesis de las seis páginas impresas con letras de pequeño puntaje, que llegó a mis manos. Es un poco más extensa que las habituales, aunque con la idea de que posteriormente se publique en algún medio de prensa o revista el texto completo del discurso que pronunció la especialista chilena la mañana del 15 de marzo de 2002, en el Segundo Congreso Internacional de la Sociedad Cubana de Medicina Física y Rehabilitación efectuado en la Capital de Cuba.

Dejemos que ella misma lo explique:

"Llegué en el año 1966 y Cuba iniciaba una etapa histórica. Sus inicios están marcados por grandes dificultades y carencias, había que resolver urgentes problemas, entre ellos, el de la salud, el cual se consideraba como prioritario…"

"...Se necesitaba de un personal preparado en esta especialidad y, por ende, había que encarar su formación, cuyo factor tiempo imponía cierta urgencia; pero había que hacerlo, a pesar de todas las limitaciones existentes en el país."

"Sin embargo, cada vez más la sociedad va tomando conciencia sobre la marginación en que viven los discapacitados. En Cuba, por ejemplo, sólo existía un pequeño número de terapeutas empíricos, algunos de ellos se habían formado en Estados Unidos en cursos de verano, otros abandonaron el país.

"El Ministro de Salud de esa época, el Dr. Machado Ventura, cuando me conoció me dijo: 'hay que formar terapeutas físicos para todo el país, pero es necesario hacerlo pronto'. Yo le respondí afirmativamente y le pregunte qué debía llevar para cumplir esta misión; el me contestó: 'es necesario libros' y, sin vacilar enfatizó: 'se necesitan libros'. Nunca olvidé esta sugerencia, fue para mí un compromiso que siempre he tratado de cumplir.

"Mi formación de kinesióloga se inicia en el año 1930…"

"Mi experiencia de trabajar durante 30 años en mi país, Chile, fueron difíciles…"

"Terminé mis años laborales en Chile, pero no dudé en volver a reiniciar este compromiso en Cuba, en el año 1966.

"Mis primeros contactos fueron el Hospital Frank País. Este centro estaba muy bien habilitado para el tratamiento de pacientes niños y adultos en la especialidad de traumatología y ortopedia. Me explicaron que antes este centro daba atención muy selectiva y un número muy exiguo de la población más necesitada podía acceder a estos servicios."

En la medida que fui conociendo el medio en el que debía trabajar, veía la necesidad de hacer una labor muy grande y también larga en el tiempo. Observé ya en ese tiempo la preocupación del Estado por asumir el derecho a la salud de la población en todo el país y la rehabilitación.

"Había que empezar. Recorrí gran parte del país, conociendo algunos lugares: estuve en Santiago de Cuba, una ciudad colonial muy hermosa. Allí hice mi primer intento de hacer un curso elemental de adiestramiento, en un pequeño centro de tratamiento a pacientes con secuelas de diversas alteraciones neuromotrices. Lo dirigía el Dr. González Corona..."

"Este médico construyó sus propios elementos para los tratamientos de sus pacientes. Me contaba cómo los artificios para la marcha de los niños con secuelas de poliomielitis, los construía él mismo con desechos de láminas de aluminio, además hizo paralelas y construyó una piscina de tipo artesanal para los ejercicios en el agua."

"Oficialmente en el año 1966 inicio una docencia más programada sobre Kinesiología para alumnos de Fisioterapia del Hospital Frank País..."

"En esa oportunidad comprendí cuán acertado fue el traer los libros más importantes para dar una docencia correcta. No se encontraba material de estudio, todo había que hacerlo con los medios que teníamos. Pero tanto fue el interés por aprender de los alumnos, y el mío de responder a una docencia, la cual no tenía referentes y no era evaluada en mi especialidad, sino que todo respondía a mi experiencia adquirida en mi país y a una responsabilidad que creo haber tenido toda mi vida en mi trabajo vinculado a la clínica hospitalaria."

"Este fue el inicio que me sirvió de modelo para los futuros cursos que se iban dictando y con la experiencia adquirida íbamos ajustando con mucha dedicación cada año los programas. Al término de estos, que llegaron con el tiempo a tener tres años de formación, la experiencia nos permitió ir preparando el material docente integral; es decir, las bases fundamentales de un programa de esta naturaleza para cursos regulares."

"En mi paso por este Hospital pude adquirir muchas experiencias que me iban a ser muy valiosas en los años que iba desarrollando mi trabajo en Cuba.

"El camino hacia el desarrollo de lo que hoy es la rehabilitación en Cuba, se gesta en estos episodios que voy relatando en lo que era esta especialidad y cómo fue creciendo año tras año en toda la isla para llegar a lo que hoy en este Congreso podemos apreciar."

"...Recorrí a modo de información los hospitales y los policlínicos periféricos situados en todas las regiones del país, aun en los lugares más apartados. En algunos encontré que en forma muy modesta y reducida existían pequeños departamentos de fisioterapia que se estaban organizando. Otros que ya estaban instalados prestaban servicio a la población pero con grandes carencias de personal preparado para tratar esta especialidad."

"...Lo interesante era ver los esfuerzos de todos para ir solucionando paso a paso este camino en que estábamos todos involucrados. Esta experiencia fue muy importante para mí, veía cómo desde los Ministerios de Salud y Educación se iban creando los departamentos adecuados para dar mayor preparación a los futuros estudiantes, por ejemplo, se elevan los niveles de instrucción para el ingreso a los cursos de kinesioterapia, y también la integración de estudios en los programas relacionados con la especialidad."

"En el año 1979 doy mis primeras clases como profesora de kinesiología en los programas docentes para residentes de la especialidad de medicina física y rehabilitación… Les enseñé a llevar siempre el control de la evaluación, evitar las imprecisiones y los comentarios desfavorables, para proyectar correctamente el plan de acción. Pude apreciar que esto debería ser siempre una norma de ética, y así evitar que el paciente se sienta disminuido al inicio de un tratamiento.

"Mis años en el Julio Díaz, fueron muy enriquecedores, me permitió conocer todas las situaciones que vive un discapacitado; el centro tenía hospitalización, atención ambulatoria y atendía una población numerosísima. En la medida que voy escribiendo estos recuerdos me ubico en ese lejano tiempo. Tendría que decir que pude conocer un pueblo generoso y solidario. El hospital se fue equipando cada vez más con nuevos elementos para dar una atención más completa a los pacientes; cada año nuevas especialidades se trataban, como así también se fue agrandando su edificio, hasta llegar a lo que es hoy una pequeña ciudadela."

"…Pude darme cuenta que un terapeuta no olvida las bases teóricas y prácticas con las que fue educado, mucho menos se debe olvidar de estudiar siempre y a la vez estar actualizado.

"Este centro fue para mí como uno siente el cariño por su casa, no puedo dejar de recordar tantas cosas que viví, con tantos compañeros de trabajo, terapeutas, médicos, personal auxiliar, los que me brindaron siempre una cálida estimación..."

"Debo recordar también mi paso por otros hospitales donde di clases, conferencias y adiestramiento, como el Hospital Hermanos Ameijeiras, entre otros. En la década del 70, con el fin de contribuir al desarrollo de la medicina en Cuba, los chilenos que vivíamos en el exilio (aunque nunca me sentí una exiliada en Cuba), decidimos aportar para la adquisición de 23 volúmenes de libros de la especialidad de kinesioterapia. Esto se hizo como respuesta a la escasa posibilidad de recibir libros de estudios extranjeros, tan necesarios para mejorar la docencia y la preparación de los profesionales."

"Este Congreso da una visión muy completa de lo que se hace en rehabilitación en todo el país. Esto refleja la preocupación del Gobierno y del cuerpo médico, además el interés de superación de los personales que integran el equipo de rehabilitación que trabajan en esta área y en la especialidad."

"El lema de este Congreso ‘Discapacidad, Rehabilitación, Humanidad’, nos compromete a valorar mucho más lo que estamos entregando a los discapacitados. Nos esforzamos en dar rehabilitación, pero cuando este lema se extendió a esta palabra ‘Humanidad’, me doy cuenta que no es una simple palabra más, sino un llamado a lo más hondo: la humanidad y la dignidad de los seres."

"En este Congreso Internacional se aprecia el gran volumen de trabajo de los médicos cubanos y de otros componentes del equipo de rehabilitación, en el que se exponen sus experiencias en todos los ámbitos de las especialidades médicas, lo que demuestra la constante dedicación y responsabilidad en los trabajos nacionales y extranjeros presentados en el Congreso."

"Quiero enviar a los jóvenes que fueron mis alumnas y alumnos, tantos que ahora ya son profesionales con dilatada experiencia y prestigio, un saludo de cariño y amistad; con ellos compartí tareas tan gratificantes como el trabajo voluntario, que siempre en Cuba fue una complementación al trabajo ciudadano."

"La Habana, marzo del 2002."

Cuando se produce el golpe fascista en Chile financiado por el gobierno de Estados Unidos, y miles de ciudadanos son encarcelados, torturados, desaparecidos o asesinados, dentro o fuera de su país, Elena Pedraza se traslada a Cuba, de donde se mueve a diversos países, recabando la solidaridad mundial de las mujeres. Continúa desarrollando en nuestra tierra sus investigaciones y su programa de formación. Más tarde regresa a su patria de origen, desde donde continúa colaborando con Cuba.

Hace unos días pude ojear un excelente libro cuya autora, la doctora Debra Rose, es ciudadana de Estados Unidos, donde precisamente la rehabilitación constituye el servicio más caro, elitista e inaccesible para los pobres, y se le prohíbe además a Cuba el acceso a los conocimientos. Elena, que no deja nunca de transmitir información que pueda elevar el nivel científico de nuestros especialistas, remitió entre otros materiales ese libro que contiene más de cien diferentes ejercicios sencillos y accesibles.

Hoy la rehabilitación adquiere una especial y novedosa significación relacionada con la vida. Toda persona incrementa su potencialidad mental y física hasta los 35 años; algunos sostienen que 30. A partir de esa edad, puede continuar dos o tres décadas más disfrutando de salud y buen rendimiento físico, conservándolos desde la edad límite señalada hasta edades avanzadas en las que al fin la vida se apaga. A los seres humanos los hace felices valerse por sí mismos hasta el final.

El servicio beneficia a todos los habitantes del país, donde hoy se nace con una perspectiva de vida que alcanza ya los 77 años y continúa creciendo. No sólo los adultos menores de 35 o 40 años de edad, que son víctimas de accidentes de todo tipo, muchos niños con elevada frecuencia requieren la noble atención del rehabilitador.

En más de 600 centros, ubicados en policlínicos y hospitales, o prestando servicios en el exterior, laboran alrededor de diez mil rehabilitadores, mientras otros miles se forman con creciente rigor y exigencia.

Elena Pedraza ha cumplido ya 97 años y todavía continúa prestando servicios profesionales como consultora. Constituye un ejemplo de trabajadora intelectual, de mujer y de comunista. Militó en el mismo Partido de Ricardo Fonseca, Luis Corvalán, Volodia Teitelboim y Gladys Marín, recién fallecida, y otros muchos que consagraron sus vidas o que murieron por sus ideas.

En nombre del pueblo que, desafiando al imperio, inició desde hace medio siglo el camino de la Revolución Socialista, rindo tributo a su obra y su ejemplo.

Fidel Castro Ruz

Enero 7 de 2008

5 y 12 p.m.

08/01/2008 11:38 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

14/12/2007

Carta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la Mesa Redonda

La Habana, 12 de diciembre de 2007

Querido Randy:

Me emocioné mucho con el extraordinario documental de la realizadora argentina Carolina Silvestre, en el que desmonta una por una las mentiras de la democracia y los derechos humanos del capitalismo desarrollado y globalizado.

Desde hace días, a partir del referendo venezolano del 2 de diciembre, trataba de recordar, entre los cientos de pronunciamientos emanados de mi tarea revolucionaria, uno de ellos en el que definía concretamente nuestra posición sobre los compromisos internacionales de Cuba.

Pedí copia de varios materiales en los que abordaba el tema. Quiso el azar que uno de los más precisos fuera en la Mesa Redonda. Es bastante reciente, tiene sólo un poco menos de siete años.

Estamos envueltos en un proceso electoral. Considero las ideas el punto de partida de mi vida política. A este material, que te envío textualmente, lo titularía hoy con su línea final: "La historia dirá quién tiene la razón."

Te ruego lo transmitas, de ser posible, mañana jueves.

Lo motivó unas palabras del entonces primer ministro de Canadá, Jean Chrétien, en la III Cumbre de las Américas.

Mi declaración en aquel momento podía parecer intrascendente.

 

 

La historia dirá quién tiene la razón

 

Respuesta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la Mesa Redonda Informativa del 25 de abril del 2001 a las declaraciones realizadas por el primer ministro de Canadá, Jean Chrétien, durante la III Cumbre de las Américas

Cmdte.— Muy bien, ya, ahora paciencia. Tal vez este material sea de interés, si es que tú me das la palabra.

Me parecía que valía la pena dedicar unos minutos a eso.

¿Vas a hablar de la sede?

Randy Alonso.—De la sede de la III Cumbre y las declaraciones que hizo su Primer Ministro... Hubo varias declaraciones del Primer Ministro, hubo declaraciones del Canciller también.

Cmdte.—Sí, yo escogí una, porque al que más conozco es al Primer Ministro y es con el que más amistad tengo.

Bueno, para que el pueblo comprenda de qué se trata:

"Quebec (Canadá), 19 de abril (EFE).—El primer ministro canadiense, Jean Chrétien, justificó hoy la exclusión de Cuba de la III Cumbre de las Américas por la falta de gestos del régimen cubano en temas de derechos humanos a pesar de ‘pasar horas tratando de convencer’ a Fidel Castro para que cambiase de política.

"A su llegada al centro de convenciones de Quebec donde se celebrará la Cumbre este fin de semana, Chrétien fue preguntado si había variado su posición sobre la inclusión de Cuba en el proceso de las Cumbres de las Américas, ya que en las anteriores reuniones en Miami y Santiago había solicitado la presencia del régimen de Castro.

"‘No he cambiado de opinión’, respondió Chrétien.

"El Primer Ministro canadiense se mostró seco cuando se le cuestionó si Cuba no estaba presente en Quebec por la negativa de Washington.

"Asimismo, cuando se le presionó para que indicase qué otro país del continente se había opuesto a la participación de Castro en la III Cumbre de las Américas, Chrétien respondió al periodista con ‘pregúnteles a ellos’.

"El Primer Ministro canadiense añadió que había pasado ‘horas y horas tratando de persuadir a Castro’ para que firmase algunas convenciones sobre derechos humanos, pero que no obtuvo ningún gesto del régimen de La Habana.

"‘Pasé horas con él (Fidel Castro) intentando que firmase algunas resoluciones de las Naciones Unidas’, insistió Chrétien."

He meditado mucho sobre este pronunciamiento del señor Chrétien. No tenía necesidad alguna de emitir una valoración pública precipitada e improvisada de aquel encuentro.

He trabajado buscando datos y reconstruyendo con la mayor objetividad posible lo que allí conversamos y la atmósfera en que se llevaron a cabo nuestros intercambios.

Traigo aquí una reflexión escrita, dada la necesidad de precisión por la delicadeza de los temas.

Apenas comenzamos la reunión, de forma casi abrupta, puso sobre la mesa una pequeña lista de nombres evidentemente recién recibida por él. Casi adiviné de qué se trataba. Era lo habitual cada vez que nos visitaba una personalidad política de algún país aliado de Estados Unidos o algún político norteamericano: el Departamento de Estado le entregaba una lista de personas procesadas o sancionadas por actividades contrarrevolucionarias. Las listas siempre iban encabezadas por aquellas que eran de mayor importancia e interés para los servicios de inteligencia o el gobierno de Estados Unidos. Pedía el indulto o la puesta en libertad de los mismos. Era una táctica invariable del gobierno de Estados Unidos para presionar en favor de sus amigos, aprovechando cualquier visita amistosa a Cuba. Como en nuestro país suele ejercerse la mayor tolerancia posible, solo en casos excepcionales las autoridades proceden al arresto y procesamiento de los implicados cuando sus acciones provocadoras son graves y totalmente inadmisibles.

El Primer Ministro canadiense me recuerda que, con motivo de la visita del Papa, un número de sancionados por causas contrarrevolucionarias habían sido indultados y él se había comprometido a solicitar lo mismo para los incluidos en la lista.

Realmente el Papa nunca abordó este tema en la conversación conmigo, y lo había hecho a través de su Secretario de Estado en otra reunión con el Ministro de Relaciones Exteriores.

Sin esperar respuesta, plantea de inmediato que Cuba suscriba el Convenio de Naciones Unidas sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, ya que Cuba en esa materia había hecho igual o más que cualquier otro país del mundo. Era sin duda una frase halagüeña y una forma más habilidosa y oportuna de plantear algo.

Recuerdo que, acto seguido, menciona el acuerdo de libre comercio entre Canadá, México y Estados Unidos, y los proyectos de hacerlo con el resto de América Latina, expresando su criterio de que Cuba podía hacer una importante contribución.

Y por último se refiere al tratado contra las minas antipersonales, lamentándose de que Cuba no lo había firmado y solicitando que lo suscribiera. Eran estos los cuatro puntos con los que inició sus conversaciones. Todos parecían muy sencillos; los cuatro, sin embargo, eran sumamente complicados.

Le pregunté si era habitual en los políticos canadienses comenzar por lo más difícil, y le añadí en tono de broma que si no salíamos bien de estas pruebas, habríamos de echar a perder la visita.

Me parece recordar que la reunión duró alrededor de dos horas, en tono cordial y respetuoso pero franco. Debo confesar que usé la mayor parte del tiempo porque era necesario argumentar con determinada profundidad la razón de nuestras posiciones, en especial sobre tres de los puntos.

Imposible repetir aquí cada uno de esos argumentos. Solo una brevísima síntesis, con las respuestas esenciales.

Le dije que yo no debía decidir personalmente y de inmediato, o comprometerme sobre algunas de las cuestiones, ni tampoco crear falsas esperanzas sobre las decisiones que adoptaríamos. Que la muy publicitada cuestión de supuestos presos de conciencia era una vieja historia después de casi 40 años de todo tipo de fechorías y crímenes por parte del gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Los enumeré con amplitud y detalles, contrastándolos con la intachable conducta y la ética de nuestra Revolución pese al diluvio de infamias y calumnias vertidas contra Cuba. La hipocresía y doble moral de la política seguida contra ella. Las circunstancias que nos habían obligado a tener personas en prisión. Que solo en Girón habíamos hecho prisioneros a 1 200 invasores, y que la propia Revolución desde los primeros años había ido poniendo en libertad a los que, sirviendo los intereses de una potencia extranjera a lo largo de cuatro décadas, habían tratado de destruirla. Que ahora el tema de los que por esa causa estaban en prisión era constantemente utilizado para presionar a Cuba, el país que sufría la hostilidad y la agresión exterior. Las graves amenazas que todavía afrontábamos, como los actos terroristas organizados y pagados desde Estados Unidos.

En un momento me dijo que su deseo era superar esa situación para que regresáramos a la gran familia. Le dije que nosotros éramos latinoamericanos, y le pregunté si se trataba de que regresáramos a la gran familia o que la gran familia regresara a nosotros. Terminé el punto respondiéndole que él había traído una lista de personas que eran mercenarios al servicio de Estados Unidos y pagados por Estados Unidos, y que en complicidad con Estados Unidos trataban de destruir la Revolución. Que como amigo le debía decir que esa lista era humillante para Cuba. Se esmeró en explicar que esa no era su intención, y que quizás había presentado la lista demasiado temprano.

No todo fue dramático. Hubo bromas e incluso chistes intercalados. Esta parte, referida con cierta extensión, puede dar una idea de la intensidad de la primera hora de conversación.

Con relación a su énfasis en la familia hemisférica, le expresé que me alegraba mucho, pero que yo pensaba también en la familia universal: Europa, Asia y Africa.

Con relación al punto dos, el Convenio de Naciones Unidas sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, no vacilé en decirle que nosotros podíamos suscribir todos los artículos excepto dos, el 8 y el 13. Que el primero podría estar muy bien para un país capitalista como Canadá, Estados Unidos y los de América Latina, porque en unos gobernaban los empresarios o los oligarcas y en otros las grandes transnacionales. Allí dividían, fraccionaban y, cuando era posible, corrompían y enajenaban a los trabajadores, que muy poco podían hacer frente al poder político de los patronos. Se trataba de sistemas económicos diferentes al nuestro.

Con relación a ese artículo del Convenio, donde se habla de que cada persona tiene el derecho a fundar sindicatos y afiliarse a los de su elección, con sujeción únicamente a los estatutos de la organización correspondiente, para promover y proteger sus intereses económicos y sociales, en un país socialista como Cuba, donde los trabajadores manuales e intelectuales están todos organizados en sus respectivos sindicatos y sólidamente unidos como clase revolucionaria que comparte el poder con el resto del pueblo, los campesinos, las mujeres, los estudiantes, los vecinos y la ciudadanía en general, tal precepto serviría de arma y de pretexto al imperialismo para tratar de dividir y fragmentar a los trabajadores, crear sindicatos artificiales, y reducir su fuerza e influencia política y social. En Estados Unidos y en muchos países de Europa y otras regiones, la estrategia del imperialismo es dividir, debilitar y corromper al movimiento sindical hasta situarlo en condiciones de indefensión total frente a los patronos. En Cuba el propósito sería fundamentalmente subversivo y desestabilizador, socavar el poder político, mermar la extraordinaria fuerza e influencia de nuestros trabajadores, y erosionar la heroica resistencia del único Estado socialista de Occidente frente a la superpotencia hegemónica.

El otro precepto tampoco podría suscribirse porque abriría las puertas a la privatización de la enseñanza, que en el pasado dio lugar a dolorosas diferencias e irritantes privilegios e injusticias, incluida la discriminación racial que nuestros niños no volverán a conocer jamás. Un país que logró erradicar en solo un año el analfabetismo, alcanzó niveles de nueve grados como promedio, y cuenta con un extraordinario y masivo contingente de profesores y maestros y el más sano y exitoso sistema de educación del mundo, no necesita comprometerse con tal precepto.

A Chrétien le dije que América Latina llevaba casi 200 años tratando de acabar con el analfabetismo y todavía no lo ha hecho.

Chrétien propuso que firmáramos el Convenio e hiciéramos la reserva con relación a los dos artículos. Le respondimos que después se habla de incumplimientos del Convenio y nadie sabe o se acuerda de las reservas con que se suscribió. ¡Con eso no se podía jugar!

Con relación al tratado sobre las minas no hablamos mucho en esa reunión. Le adelanté que no íbamos a firmarlo. Que teníamos incluso una base militar de Estados Unidos en nuestro propio territorio. Que entre el límite de la misma y el resto de nuestro territorio, era el único punto donde estaban instaladas. Que las minas constituían para nosotros un arma defensiva a la que no cometeríamos el error de renunciar; que no poseíamos armas nucleares, bombas o misiles inteligentes, ni otros muchos sofisticados medios que posee Estados Unidos. Que sobre nuestro país se cernía una amenaza real, y por esa razón no pensábamos firmarlo.

Más tarde abordó de nuevo el tema desde un ángulo que yo no habría podido sospechar en ese instante. Al concluir este primer encuentro me afirmó, con evidente satisfacción y sinceridad, que había sido una discusión excelente. La síntesis de lo esencial de lo abordado en nuestra primera reunión puede dar la impresión de que fue áspera. Nada más lejos de la realidad. En todo momento reinó una atmósfera cálida y amistosa.

Me pareció percibir con claridad —aunque no lo dijo, pero sí del conjunto de lo que dijo el señor Chrétien— que ante la presencia de un vecino tan poderoso con el cual comparte 8 644 kilómetros de frontera, experimentaba temor por el futuro de su país. Consciente de las dos fuertes culturas y tradiciones diferentes bien arraigadas, le inquieta el riesgo que para la unidad del Estado significa que cualquier ambición, un error, o una simple sacudida del vecino, deshaga el país. Para ese enorme y rico territorio, poblado por solo 32 millones de habitantes, donde entre otros recursos —como me dijo el propio Chrétien— se encuentra la cuarta parte de las reservas de agua potable del mundo, quizás aún más que para la propia Cuba, Estados Unidos constituye un gran dolor de cabeza.

En lo que tal vez fue el momento más interesante de la conversación, y en el que Chrétien expuso su idea más inteligente, capaz de provocar hasta en un interlocutor bastante distante de su ideología un sentimiento de solidaridad, fue cuando contó que él se había opuesto a la idea de un acuerdo de libre comercio únicamente con Estados Unidos. Había que buscar por lo menos un tercero, y apareció México, con el cual en muchas ocasiones compartía posiciones frente a los manejos de Estados Unidos. Que en el 2005 serían 34, y ojalá 35 (evidente alusión a Cuba), para balancear con los Estados Unidos.

En una ocasión me dijo que Canadá era un país muy celoso de su independencia con relación a Estados Unidos, que era de gran importancia mantener su independencia de Estados Unidos, y que su política era mantener relaciones estrechas y amistosas con ese país, pero muy independientes. Me afirmó orgulloso que ya Canadá competía con el valle de Silicona de California, donde se produce toda la alta tecnología.

La segunda reunión con Chrétien y su delegación tiene lugar por la noche. Hubo cena y un más amplio intercambio. En determinada ocasión, al mencionar el plan de atentado contra mí en la Isla de Margarita, organizado por la famosa Fundación, me señaló que a menudo esta era la causa de grandes dificultades, porque cuando ocurrió el incidente de los aviones fue para crear ese problema al gobierno de Estados Unidos que estaba listo para dar un paso positivo con relación a Cuba. Le hablé de la Ley de Ajuste Cubano, sus absurdas e irracionales consecuencias.

Hablamos también de la Ley Helms-Burton. Me dijo que con relación a esa ley Estados Unidos se encontraba aislado. Que él personalmente fue el primero en hacer una declaración cuando se aprobó. Que estando reunido con los Primeros Ministros del Caribe, juntos hicieron la primera declaración contra la Helms-Burton.

En relación con el incidente de los aviones en el año 1996, utilizado como pretexto para aprobar la Ley Helms-Burton, le dije que en The New Yorker del 26 de enero de 1998 estaba la historia casi completa del incidente.

Al preguntarme por el ALCA, le dije que había que tener paciencia, saber qué iba a pasar en América Latina con ese acuerdo de libre comercio, cuáles serían las consecuencias no solo para nuestros países sino también para el resto del mundo, así como las artimañas para imponer un acuerdo multilateral de inversiones, cuestiones que nos preocupaban mucho. Que era necesario estudiar a fondo esas cuestiones. Le hablé sobre aspectos concretos de nuestra economía, medidas adoptadas para enfrentar el período especial; la imposibilidad de prescindir de los aranceles para muchos países de América Latina y el Caribe, algunos de los cuales recibían por esa vía hasta el 80% de los ingresos presupuestarios. Al preguntarle si a Canadá le perjudicaba de alguna forma la integración de Europa y el surgimiento del euro, me respondió que no, que el 82% de su comercio era con Estados Unidos. Tenemos 1 000 millones de dólares diarios de comercio con Estados Unidos, nos dijo.

Por mi parte le dije francamente mi opinión de que a los países de América Latina les convendría el éxito de la integración Europea y que Europa compita con los Estados Unidos por los mercados e inversiones en América Latina. Es mejor que haya dos, tres, cuatro potencias económicas fuertes para que la economía mundial no dependa solo de un poderoso país y de una sola moneda.

Conversamos incluso sobre la tecnología canadiense en materia de energía nuclear y la posibilidad de que en el futuro nuestro país pudiera adquirir reactores canadienses, aunque por el momento no era para nosotros la mejor opción ni la más económica para el rápido crecimiento de la generación eléctrica que necesitamos con cierta urgencia.

Le hablé también de los mexicanos que estaban muriendo en la frontera con Estados Unidos, donde ya morían cada año muchos más que los que murieron durante casi 30 años de existencia del Muro de Berlín.

Pocos temas importantes estuvieron ausentes de nuestro intercambio.

En la atmósfera propicia que se había creado y tomando en cuenta la participación de Canadá en los acontecimientos políticos de Haití, ya en proceso de normalización, y su presencia en ese país, le dije que Haití era un vecino cercano y uno de los países más pobres del mundo, con índices terribles de salud, incluido el SIDA, que amenazaban con una catástrofe humana, y le pregunté por qué no dábamos un ejemplo de cooperación y elaborábamos un programa de salud para Haití. Cuba enviaría personal médico y Canadá suministraría los medicamentos y equipos necesarios.

Me preguntó si lo había discutido con el Presidente de Haití. Le respondí que no podía ofrecérselo si no coordinaba primero con el gobierno canadiense, expresándole mi convicción de que aceptarían.

Me habló de su interés especial por un país de lengua francesa, pues una parte importante de la población de Canadá es de esa lengua, y por tanto tenía interés en programas para Haití. Que analizaría la proposición. Le comuniqué que hablaría con el gobierno haitiano.

Al parecer aquella idea le sugirió de inmediato otra. Me dijo acto seguido que tenía una propuesta que hacer sobre un programa conjunto: un programa conjunto con Angola y Mozambique para eliminar las minas antipersonales. Ustedes pueden poner los trabajadores, nosotros el dinero, añadió. Que esos países ya habían firmado el convenio. Se le indicó por nuestra parte que los que podían realizar ese trabajo eran únicamente los militares. Respondió que nosotros los cubanos teníamos el personal experto y ellos suministrarían el dinero para el programa, pues ya tenían aprobado el presupuesto.

Que varios países habían comprometido fondos para la limpieza de los campos minados, entre ellos Japón, Suecia, Noruega, Dinamarca y otros, y como nosotros teníamos expertos pensaba que los cubanos podríamos realizar ese trabajo.

Es incuestionable que no se dio cuenta de cuán hiriente podía ser lo que estaba proponiendo. Una colaboración humanitaria en la que Canadá y otros países ricos ponían el dinero y nosotros los riesgos de mutilación y pérdidas de vidas de nuestros soldados. Tal vez no lo pensó nunca, o no estuviera consciente de lo que nos estaba proponiendo, pero sentí la fuerte impresión de que nos querían alquilar como mercenarios.

Experimenté por breves segundos una sensación de ultraje, recordando el desinteresado espíritu de sacrificio, la historia limpia y noble de un pueblo que se enfrentaba a una intensa guerra económica y al período especial dispuesto a morir por sus ideas. ¿Pretendería alguien valerse de esa situación para tentarnos con misiones de ese tipo?

Tomando en cuenta las características de mi interlocutor, y el tono amable, franco, confiado, e incluso el humor con que —recuerdo— se desarrollaron nuestros intercambios, aún pienso que lo que dijo y la forma en que lo dijo no fue un acto consciente de lo que objetivamente podía interpretarse de sus palabras.

Le expliqué que en Angola era todavía difícil desminar porque estaban las bandas armadas por Estados Unidos y Sudáfrica; que todas esas minas habían sido entregadas por Estados Unidos y la Sudáfrica del apartheid a Savimbi. Que eso podía costar mutilaciones y pérdida de vidas. ¿Cómo justificar ante nuestro pueblo la participación cubana?

Con la mayor ecuanimidad le propuse lo que califiqué de solución razonable: estábamos dispuestos a entrenar todo el personal necesario de Angola, Mozambique o cualquier otro país afectado por problemas de este tipo para realizar esa tarea en sus propios territorios.

Este tema ocupó casi el último tramo de la segunda conversación, aunque continuó durante varios minutos en el mismo tono amistoso y amable.

El desagradable punto había sido abordado por nuestra parte de forma serena y razonable, escuchado y al parecer comprendido y aceptado por la delegación canadiense.

Las bases de dos programas importantes de cooperación con terceros países habían sido acordadas en principio, sobre las cuales se continuaría trabajando.

Observé bien el carácter y la personalidad del Primer Ministro canadiense. Es un hombre de agradable conversación, buen humor, con el que se puede entablar un intercambio interesante sobre variados temas. Se preocupa por determinados problemas del mundo actual y se entusiasma con los proyectos de su preferencia, conoce a muchas personalidades políticas, sabe usar su experiencia y disfruta al contar anécdotas por lo general interesantes y oportunas. Me pareció sinceramente patriótico. Es muy leal a su país y siente orgullo por él. Un creyente fanático del modo capitalista de producción, cual si fuera una religión monoteísta, y de la ingenua idea de que esa es la única solución para todos los países por igual, en cualquier continente, época, clima o región del mundo. En esa filosofía se educó. No estoy seguro de que con ella pueda comprender cabalmente las realidades del mundo de hoy.

Conocí a Trudeau, un estadista excepcional, de gran modestia y humildad, pensamiento profundo y hombre de paz; estoy seguro de que comprendió bien al mundo y comprendió también a Cuba.

Hubo después otras actividades. Asistí a una recepción de Chrétien en el patio de la embajada de Canadá. Estaba alegre, conversador, de buen ánimo. Pronto se reuniría con Clinton. Lo acompañé hasta el aeropuerto. Ya próximo a Boyeros le pedí que transmitiera a Clinton un saludo y que no existían por nuestra parte sentimientos de hostilidad hacia él. Bien medidas las palabras. Más que otra cosa, una cortesía con el visitante. La pagué caro. Tiempo después recibo de Chrétien una carta de puño y letra contándome que había transmitido a Clinton mi deseo de mejores relaciones con él. No era exactamente eso lo que le dije. No es mi estilo; no se concilia con mi actitud durante toda la vida. Podía parecer un ridículo ruego al poderoso Presidente de Estados Unidos. Me puse a escribir también a mano una carta a Chrétien exponiéndole que ese mensaje no era mi mensaje. El asunto resultaba embarazoso. No era fácil conciliar el disgusto con los términos precisos con los cuales debía redactarla, y de cierta forma la aclaración se convertía, a la vez, en una especie de crítica a nuestro amigo. Casi pude lograrlo, pero finalmente abandoné la idea, guardé incluso el proyecto de carta, que tal vez sea posible encontrar en alguna vieja libreta de notas, y me olvidé del asunto hasta hoy. Ni siquiera su delicado gesto de escribirme de su puño y letra pude reciprocar. Posiblemente creyó que yo era un maleducado incorregible.

Pasaron los meses y no había noticia alguna del proyecto haitiano, que por nuestra parte solo esperaba una breve respuesta. Vino el huracán Georges. Asoló a Santo Domingo y golpeó a la vecina Haití, protegida solo por las montañas dominicanas de 3 000 metros, próximas a la frontera de este país, que actuaron como barreras rompevientos, y prosiguió después hacia Cuba.

Cuando todavía soplaban las últimas ráfagas del Georges, al norte del occidente del país, la noche lluviosa del 28 de septiembre, en un discurso que pronuncié en la clausura del V Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución, dije:

"Le pregunto a la comunidad internacional: ¿Quieren ayudar a ese país, invadido e intervenido militarmente no hace mucho tiempo? ¿Quieren salvar vidas? ¿Quieren dar una prueba de espíritu humanitario? Hablemos ahora del espíritu humanitario y hablemos de los derechos del ser humano.

" [...] Sabemos cómo se pueden salvar 25 000 vidas en Haití todos los años. Se conoce que cada año mueren 135 niños de 0 a 5 años por cada 1 000 nacidos vivos."

[...]

"Partiendo de la premisa de que el gobierno y el pueblo de Haití aceptarían gustosos una importante y vital ayuda en ese campo, proponemos que si un país como Canadá, que tiene estrechas relaciones con Haití, o un país como Francia, que tiene estrechas relaciones históricas y culturales con Haití, o los países de la Unión Europea, que están integrándose y ya tienen el euro, o Japón, suministrara los medicamentos, nosotros estamos dispuestos a enviar los médicos para ese programa, todos los médicos que hagan falta, aunque haya que enviar una graduación completa o el equivalente."

[...]

"Haití no necesita soldados, no necesita invasiones de soldados; lo que necesita Haití son invasiones de médicos para comenzar, lo que necesita Haití, además, son invasiones de millones de dólares para su desarrollo."

Noviembre de 1998. Han transcurrido siete meses y no hay noticias de Chrétien sobre los temas abordados. Visita a Cuba el ministro de Salud de Canadá, Alan Rock. Me reúno con él. Acababa de recibir en Canadá a la doctora Nkosazana Dlamini-Zuma, ministra de Salud de Sudáfrica. Venía sumamente impresionado por lo que ella le contó sobre el trabajo de los médicos cubanos en las aldeas de Sudáfrica.

Le explico en detalle el programa de cooperación conjunta que proponíamos. Percibí en él a un hombre sensible y capaz, que comprendía las posibilidades y la importancia de tales programas. Le pedí agilizara las gestiones relacionadas con el programa de cooperación conjunta en Haití, y una respuesta de Canadá a lo que había propuesto a su país no solo personalmente a su Primer Ministro sino también públicamente. Se comprometió a presentar un proyecto al Primer Ministro y al Gabinete.

El 4 de diciembre Cuba envía por su propia cuenta la primera brigada de emergencia para asistir a las víctimas del huracán Georges. Continuaron llegando las brigadas médicas en las semanas subsiguientes hasta alcanzar el número de 12 y un total de 388 cooperantes cubanos, y todavía nuestros amigos canadienses no habían dado señales de vida. El programa médico que habíamos propuesto realizar conjuntamente con Canadá estaba en marcha con el esfuerzo de Cuba, del gobierno de Haití y el apoyo de Organizaciones No Gubernamentales.

Ya a fines de febrero el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba informa haber conocido por vía extraoficial que el gobierno de Canadá donaría 300 000 dólares para el programa médico de Haití, noticia que como es lógico nos satisfizo mucho.

El 4 de marzo habían transcurrido más de diez meses sin respuesta oficial de Canadá. Ese día, sin embargo, llegó una verdaderamente sorprendente. El ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, señor Lloyd Axworthy, envió una carta al ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Roberto Robaina, que entre otras cosas comunica:

"[...] he sido informado de una ley recientemente aprobada por la Asamblea Nacional cubana, el 16 de febrero de 1999, titulada ‘Ley para la Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba’, que está dirigida a contrarrestar el aumento de la delincuencia y las actividades subversivas."

[...]

"He pedido a mis funcionarios que preparen un análisis de las recientes medidas adoptadas por Cuba, incluida la próxima condena de los miembros del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, con vista a determinar su impacto en la gama de actividades que hemos emprendido a tenor de la Declaración Conjunta bilateral. Hasta tanto no se concluya esta valoración, he solicitado a mis funcionarios que se abstengan de realizar nuevas iniciativas conjuntas. Le escribiré a mis colegas del Gabinete para ponerles al corriente de esta situación para que reflexionen en sus propios programas de cooperación bilateral con Cuba. En el plazo inmediato, he detenido el análisis conjunto por parte de mi departamento, de CIDA (Agencia de Desarrollo Internacional de Canadá) y de Health Canada acerca de la solicitud de Cuba para llevar a vías de hecho la cooperación médica de un tercer país en Haití."

[...]

"Los días venideros serán importantes para analizar si Cuba escogerá la política de acercamiento e integración a la comunidad global o continuará en la dirección incierta de días recientes. Espero que sea usted capaz de brindar una señal que contribuya a aclarar las intenciones de Cuba. En particular, tal señal sería de gran utilidad para garantizar que los recientes acontecimientos no se conviertan en una preocupación infundada en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra."

¿Casualidad? ¿Pretexto para justificar fuertes presiones de sus vecinos del sur? ¿Insensibilidad total ante la tragedia haitiana? No deseo hacer afirmación alguna. Pero, ¿cómo explicar que transcurrieran diez meses y durante ese tiempo, cuando no habían ocurrido los hechos alegados que motivaron tan drástica decisión y tan insolente carta, no se diera respuesta oficial alguna?

Aun cuando no deseo ofender a nadie, ni siquiera al ilustre autor de la misiva, es imposible dejar de señalar el tono arrogante, prepotente, injerencista y vengativo con que está redactada esa carta.

Lo que a mí personalmente más me amargó no eran las medidas punitivas y amenazas contra Cuba —a esos castigos estamos ya acostumbrados desde hace 42 años—, sino el hecho de que los 300 000 dólares, los cuales ni siquiera sé si eran dólares norteamericanos o canadienses —0,64 centavos de dólar norteamericano en la cotización de ayer 24 de abril del 2001, ya que no he tenido tiempo para revisar a cuánto equivalía el 15 de marzo de aquel año—, no llegarían jamás a los enfermos haitianos. No podía concebir que se nos castigara a costa tal vez de miles de vidas de niños haitianos que habrían podido preservarse, ya que en ese país en ese momento estaban muriendo no menos de 25 000 por año, la mayor parte de cuyas muertes podrían evitarse con simples vacunas que podían adquirirse con aquellos dólares, fuesen norteamericanos o canadienses. Alguien, sin duda, cometió un gran error.

Como algo elementalmente lógico, yo había creído la información extraoficial que me comunicaron del Ministerio de Relaciones Exteriores. Ni siquiera podría afirmar en este instante si fue o no cierto.

Ya no hay nada de qué lamentarse. En Haití laboran hoy 469 médicos y trabajadores de la Salud cubanos. En dos años y cinco meses, hasta el mes de abril, han pasado por allí 861 colaboradores sin cobrar por su servicio un solo centavo al pueblo haitiano. Atienden a 5 072 000 de los 7 803 230 habitantes que tiene el país; el 62% de la población haitiana. Han salvado muchos miles de vidas y aliviado el dolor o restablecido la salud de cientos de miles.

Se inició este año, con la entrega de todas las vacunas por parte de Japón con la participación de la UNICEF, la primera fase de la campaña masiva de vacunación contra ocho enfermedades inmunoprevenibles, donde Cuba asume la ejecución del programa con el personal de salud que se encuentra en ese país, los cuales ascenderán a 600 en el curso del presente año. Conocemos, además, que en el futuro, y con el esfuerzo combinado entre Francia, Japón, Cuba y Haití, se prepara una nueva campaña de vacunación que en cinco años propiciará que ese país sumamente pobre y del Tercer Mundo haya alcanzado un nivel inmunitario de un 95%.

Con la victoria obtenida por Brasil y Sudáfrica contra los precios inaccesibles de los medicamentos contra el SIDA, pienso que no está lejos el día en que los haitianos puedan ser protegidos también contra ese terrible flagelo mediante apoyo de gobiernos dispuestos a cooperar con recursos financieros, las instituciones de Naciones Unidas y Organizaciones No Gubernamentales.

Haití no es el único país con el cual el pueblo cubano está cooperando en programas de salud bajo el mismo principio. Son ya 15. En esos programas colaboran 61 Organizaciones No Gubernamentales con la participación de más de 2 272 trabajadores cubanos de la salud, de ellos 1 775 médicos.

Ya nadie podrá sabotear la cooperación de Cuba con otros países del Tercer Mundo. Hechos y no palabras. Acción rápida y no esperar para las calendas griegas cuando hay seres humanos de países pobres que están muriendo todos los días a todas horas. A la formación de médicos con espíritu de sacrificio, solidarios y abnegados, nuestro pequeño país presta igualmente un especial apoyo. Avanzar es posible, derrotar calamidades y aliviar la tragedia humana que abate a tantos cientos de millones de personas, no son metas inalcanzables.

Hoy agradezco las conversaciones que sostuve con Chrétien. Han servido para probar que las iniciativas son posibles y también las cooperaciones conjuntas con la participación de dos, tres o muchos países. También demuestra que las horas que invertimos tanto él como yo no fueron inútiles, y yo seguí sus consejos trabajando aún con mayor ahínco por los derechos humanos, por salvar vidas, y tratando de desarmar gigantescas minas antipersonales que están poniendo a nuestro mundo al borde de grandes explosiones.

Pequeños ejemplos de lo que cualquier pequeño país puede ofrecer, son hoy más importantes que grandes convenios que los poderosos convierten en letra muerta y grandes actos de demagogia y poses publicitarias en busca de satisfacer vanidades y ambiciones personales.

Estoy seguro de que Trudeau jamás habría dicho que pasó 4 horas dándole consejos a alguien que no los había solicitado, ni buscaría justificaciones para excluir de una reunión cumbre a un país digno, que tampoco ha solicitado nunca su inclusión, para firmar un acuerdo que no habría firmado nunca.

La historia dirá quién tiene la razón (Aplausos).

Carta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la
Mesa Redonda.

 
14/12/2007 20:53 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.

10/12/2007

Reflexión de Fidel Castro Ruz sobre El Titán de Bronce Antonio Maceo

Esta reflexión fue escrita el día 8 de diciembre por cumplirse el día 7 un aniversario más de la muerte de este gran patriota cubano.

Estoy en deuda con él. Ayer se cumplió otro aniversario de su muerte física. Existen más de cuarenta versiones diferentes del hecho, pero todas coinciden en varios detalles de gran interés.

A Maceo lo acompañaba el joven Francisco Gómez Toro, que había arribado a Cuba por el oeste de Pinar del Río con la expedición al mando del general Rius Rivera. Herido anteriormente en un brazo, Panchito viajó con Maceo de una orilla a otra de la entrada de la bahía de Mariel. Con ellos iban 17 aguerridos oficiales de su Estado Mayor, marinos del bote y un solo hombre de su escolta.

Ese día 7, en las proximidades de Punta Brava, en su improvisado campamento, Maceo y sus oficiales escucharon el relato del autor de Crónicas de la Guerra José Miró Argenter, sobre las acciones del combate de Coliseo, donde la columna invasora derrotó a las tropas del general Martínez Campos. Desde hacía varios días Maceo sufría de una fiebre epidémica alta y dolores en todas sus heridas.

Alrededor de las 3 de la tarde se oyeron fuertes disparos a unos 200 metros del campamento ubicado al oeste de la ciudad de La Habana, capital de la colonia española. Maceo se indigna por el sorpresivo ataque, ya que había ordenado la exploración constante, como era habitual en sus expertas tropas. Reclama un corneta para dar órdenes; no estaba disponible en ese instante.

Salta sobre el caballo y se dirige al enemigo. Da órdenes de abrir una brecha en la cerca de alambre que se interponía entre él y los atacantes. Ante la aparente retirada del enemigo, exclama “esto va bien” segundos antes de que una bala le cercenara la carótida.

Panchito Gómez Toro, al conocer la noticia, llega desde el campamento, dispuesto a morir junto al cadáver de Maceo. Intentó suicidarse cuando se vio cercado y a punto de caer prisionero. Antes escribe una brevísima y dramática nota de despedida a su familia. La pequeña daga, única arma que llevaba consigo a falta de revólver, no penetró lo suficiente con la fuerza de la mano disponible. Un soldado enemigo, al ver que alguien se movía entre varios muertos, casi le desprende la cabeza con un tajo de machete por el cuello.

Cunde la desmoralización con la muerte de Maceo en las fuerzas patrióticas, que eran en su mayoría soldados bisoños.

El coronel mambí Juan Delgado, del Regimiento de Santiago de las Vegas, al conocer lo ocurrido salió en busca de Maceo.

El enemigo había tenido en sus manos el cadáver, despojándolo de sus objetos personales sin darse cuenta de que era el de Maceo, conocido y admirado en el mundo por sus hazañas.

La tropa encabezada por Juan Delgado, en gesto valiente, rescató los cuerpos sin vida de El Titán y su joven ayudante, hijo del General en Jefe Máximo Gómez. Los enterraron después de largas horas de marcha en la altura dominante de El Cacahual. Los patriotas cubanos no dijeron entonces una palabra del valioso secreto.

El rostro ceñudo de Martí y la mirada fulminante de Maceo señalan a cada cubano el duro camino del deber y no de qué lado se vive mejor. Sobre estas ideas hay mucho que leer y meditar.

Fidel Castro Ruz

Diciembre 8 de 2007

8:05 p.m.

10/12/2007 13:03 Autor: María del Rosario. Enlace permanente. Tema: Reflexiones de Fidel Castro No hay comentarios. Comentar.


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